miércoles, 5 de enero de 2011

El espacio ocupado por las potencias imperialistas del siglo XIX y XX


El colonialismo europeo que se había desarrollado entre los siglos XV y XVIII en la etapa de los llamados descubrimientos geográficos (Portugal y España como pioneros fueron seguidos luego por Holanda, Inglaterra y Francia) vivió a partir de mediados de siglos XVIII una etapa de retroceso: Independencia de EEUU y de Latinoamérica, tendencias autonomistas en Canadá o Australia etc. España, Portugal y Holanda han perdido su rango de potencias. Sólo Francia sigue aventurándose a una política expansionista (Argelia y constantes intromisiones en América Latina). 

En cambio, la gran potencia imperialista de otrora, Inglaterra, que está inmersa en su Revolución Industrial que la ha convertida en la primera potencia sin par, parece haber optado durante un siglo por defender una política contraria a la expansión territorial: el libre comercio, ya que este sirve mejor a sus propósitos.   Lo puede hacer pues se halla en una situación de privilegio: hay casi un monopolio virtual debido al gran potencial de la industria y las finanzas británicas que hace dudar de las aventuras militares tan costosas. Así lo señala uno de sus políticos más relevantes, Disraeli: “Estas podridas colonias serán muy pronto independientes, y no son hoy más que una piedra atada a nuestro cuello”.

 Esta situación comienza a cambiar sin embargo a mediados del s. XIX y fundamentalmente a partir de 1870.
            Hacia esa fecha, comienza una nueva etapa de la revolución industrial (2ª fase) caracterizada por el surgimiento del capitalismo monopólico.
            La 2ª Revolución Industrial toma su impulso de la crisis de la economía europea hacia 1870. Las industrias que habían protagonizado la 1ª fase, como la textil y la ferroviaria, no  pueden ya dar los márgenes de ganancia de la primera mitad del siglo. Es así que buscando una mayor rentabilidad las empresas buscan nuevas estrategias Nuevos tipos de empresas (las sociedades anónimas y  las diversas formas de trust) surgen para enfrentar la necesidad de captar capitales y a su vez de obtener mayores beneficios eliminando la competencia. A su vez impulsan el uso de nuevas fuentes de energía (petróleo; electricidad) y la  producción de una serie de inventos que se convertirán en nuevas necesidades humanas (la bombita eléctrica; el teléfono; la bicicleta; el automóvil; el avión; el cine; la radio; la aspirina; la industria cosmética,  etc.). Al mismo tiempo, surgen algunos cambios en el mundo del trabajo. Ya no se trata solo de máquinas que sustituyen el trabajo del hombre, ahora se trata de sacar de éste, mayor provecho Así, el taylorismo y el fordismo implantaron nuevas formas de trabajar, a partir de la cadena de montaje y del estudio de los tiempos y de los incentivos que hacen que el trabajador rinda más.
El centro de esta 2ª fase se traslada de Inglaterra a Alemania y EEUU. Estos dos países se convierten en las nuevas potencias industriales dejando a Inglaterra y Francia el papel de inversores extranjeros.

            Hay que agregar que en esa época  las distintas potencias enfrentaron la crisis con políticas proteccionistas. Inglaterra ya no estaba sola en la revolución industrial, y, cada vez más, los países industrializados (y los no industrializados también) aplicaron políticas  (estímulos especiales a la industria nacional, barreras aduaneras, etc.) para proteger su mercado nacional de la invasión de productos extranjeros. En esta política influyeron las,  cada vez más populares ideas nacionalistas.  La conformación de los estados-nación, o sea, la coincidencia de un estado con una comunidad de personas que comparten historia, hábitos, lengua, o religión, es propia del siglo XIX, siglo en el que se consolidan además los mercados nacionales. De allí que muchas naciones buscaran fortalecer su imagen y su prestigio tras una política imperial.
            Además de los factores económicos y políticos, hay que resaltar otros, como los demográficos debidos al gran crecimiento de la población europea, tal como lo explicaba otro político imperialista Cecil Rhodes  en 1895: "Ayer estuve en el East End de Londres (barriada obrera) y asistí a una asamblea de los desocupados. Al oír en dicha reunión discursos exaltados cuya nota dominante era: pan, pan, y al reflexionar, cuando regresaba a casa, sobre lo que había oído, me convencía más que nunca, de la importancia del imperialismo (...) La idea que yo acaricio, representa la solución del problema social, a saber: para salvar a los cuarenta millones del Reino Unido de una guerra civil funesta, nosotros, los políticos coloniales, debemos posesionarnos de nuevos mercados en los cuales colocar los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas. El imperio, lo he dicho siempre, es una cuestión de estómago. Si no queréis la guerra civil, debéis convertiros en imperialistas."

3.- De éste modo, políticos imperialistas impulsaron la conquista de prácticamente toda África,  Oceanía y el sudeste asiático. Veamos como lo relata el historiador José Martínez Carreras:
            “Los imperios coloniales así configurados pasan a tener unas bases predominantemente continentales, sin descuidar las oceánicas, y alcanzan su mayor extensión y plenitud, pudiendo distinguirse en esta época varios tipos:
            Los viejos imperios  que sobreviven de épocas anteriores, pero disminuidos en su extensión y riqueza, y que son los de España, con reducidas colonias dispersas –Cuba y Filipinas hasta 1898, Guinea y Sahara- y Portugal, con posesiones en África- Angola Mozambique, Guinea- y en Asia – Macao, Timor, Goa- ; también mantienen sus imperios Holanda – Indonesia, Guayana-, y en menor medida, Dinamarca. [ Hay que explicar que, en esa decadencia entra el Imperio Turco, que ha visto desgranarse sus posesiones desde principios del siglo XIX cayendo finalmente el propio imperio, casi en una colonia más, en particular, alemana]
            Los grandes imperios inglés y francés, que aunque sufrieron pérdidas a fines del siglo XVIII, fueron renovados y reconstruidos durante el siglo XIX, llegando a ser los más ricos y extensos; el Imperio inglés es el más importante con grandes posesiones territoriales en todos los continentes: América –Canadá, Guayana, Caribe-, Asia – India, Birmania, Malasia-, Oceanía- Australia, Nueva Zelanda- y África- territorios de El Cairo hasta El Cabo- y occidentales; el Imperio francés también se extendía por todo el mundo, principalmente en Asia- Indochina- África- Maghreb occidental y ecuatorial- América- Guayana- e islas de Oceanía.
            Los nuevos imperios formados por las nuevas potencias europeas con afanes expansivos, Bélgica con el Congo; Alemania con territorios en África- oriental, occidental y sudorienta- y en Oceanía, e Italia con aisladas posesiones africanas- Eritrea, Somalia y después Libia.
            El peculiar y tradicional Imperio ruso, de carácter estrictamente continental, extendido como una prolongación natural de Rusia por Asia central y Liberia  hasta el pacífico.
            Los más recientes imperios [extraeuropeos], resultado de la expansión de EEUU por el área americana con proyección hacia el atlántico y el pacífico –Alaska, Hawai, Puerto Rico, Filipinas, Panamá-, y de Japón por Asia oriental- Riu Kiu; Buriles, Sajalín, Formosa, Corea.”

Los espacios sin conquistar, como China, Afganistán o América Latina, parece ser más un producto de la dificultad para acordar el reparto entre las potencias que de la posible resistencia militar que pudieran ofrecer.
De todos modos, se constituiría en ellos un verdadero “imperio informal” cuyas economías se reorientarían, al igual que en las colonias formales, hacia la exportación de uno o dos productos, a cambio de la importación de bienes industriales, servicios y capitales.

            Ésta es la situación de los imperios hacia 1914. La 1ª guerra mundial acabará con alguno de ellos (como el alemán o el turco) pero no acabará con los imperialismos. Un nuevo reparto, a favor de Inglaterra y Francia, desembocará en un nuevo conflicto más terrible aun entre los años 1939 y 1945, a cuyo final se iniciará el proceso conocido como “descolonización” y marcará el final de esta era del imperialismo.

Sin duda alguna, la superioridad militar de las potencias imperialistas es uno de los factores preponderantes. Sin embargo tamaño dominio se debe explicar también gracias a la voluntad de un importante sector de la población indígena que en general sacó ventajas de esa relación con las metrópolis. Éstas se convierten en atractivos mercados para las materias primas locales. De esta forma se constituyó lo que los historiadores han dado en llamar, “pacto colonial”, o sea la relación entre las metrópolis y las colonias por la cual éstas orientan su economía de subsistencia hacia la exportación de productos primarios (generalmente uno o dos) e importa de aquella, capitales, servicios y productos industrializados. Se produce en la colonia una “modernización” basada en la oposición “moderno / tradicional” o “civilización / barbarie” dando lugar a la introducción del capitalismo con las modificaciones legales y sociales pertinentes (afirmación de la propiedad privada; liberalización de la mano de obra con la abolición de la esclavitud y la servidumbre; nuevos hábitos europeizados, desprecio de lo tradicional y adopción de pautas culturales europeas; etc.) Tal pacto es sostenido además por una oligarquía que explota los principales rubros de exportación y está fuertemente vinculada al sector extranjero que en general domina los servicios y goza de los nuevos privilegios que otorga el mundo civilizado a quien lo pueda pagar.






Maria Ramirez

La Cultura Maya

 
La civilización maya habitó una vasta región denominada Mesoamérica, en el territorio hoy comprendido por cinco estados del sureste de México que son, Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; y en América Central, en los territorios actuales de Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador, con una historia de aproximadamente 3.000 años.
Durante ese largo tiempo, en ese territorio se hablaron cientos de dialectos que generan hoy cerca de 44 lenguas mayas diferentes. Hablar de los "antiguos mayas" es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial. Contrariamente a una creencia muy generalizada, la civilización maya nunca "desapareció". Por lo menos, no por completo, pues sus descendientes aún viven en la región y muchos de ellos hablan alguno de los idiomas de la familia mayense.
La literatura maya ilustra la vida de esta cultura. Obras como el Rabinal Achí, el Popol Vuh, los diversos libros del Chilam Balam, son muestra de ello. Lo que sí fue destruido con la conquista es el modelo de civilización que hasta la llegada de los primeros españoles, había generado tres milenios de historia.
La Conquista española de los pueblos mayas se consumó hasta 1697, con la toma de Tayasal, capital de los mayas Itzá y Zacpetén, capital de los mayas Ko'woj en el Petén (actual Guatemala). El último estado maya desapareció cuando el gobierno mexicano de Porfirio Díaz ocupó en 1901 su capital, Chan Santa Cruz, dando así fin a la denominada Guerra de Castas.
Los mayas hicieron grandes e impresionantes construcciones desde el Preclásico medio y grandes ciudades como Nakbé, El Mirador, San Bartolo, Cival, localizadas en la Cuenca del Mirador, en el norte del Petén, y durante el Clásico, las conocidas ciudades de Tikal, Quiriguá, (ambas las primeras en ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1979 y 1981 respectivamente) Palenque, Copán, Río Azul, Calakmul, Comalcalco (construida de ladrillo cocido), así como Ceibal, Cancuén, Machaquilá, Dos Pilas, Uaxactún, Altún Ha, Piedras Negras y muchos otros sitios en el área. Se puede clasificar como un imperio, pero no se sabe si al momento de colonizar impusieron su cultura o si fue un fruto de su organización en ciudades-estado independientes cuya base eran la agricultura y el comercio. Los monumentos más notables son las pirámides que construyeron en sus centros religiosos, junto a los palacios de sus gobernantes y los palacios, lugares de gobierno y residencia de los nobles, siendo el mayor encontrado hasta ahora el de Cancuén, en el sur del Petén, muchas de cuyas estructuras estaban decoradas con pinturas murales y adornos de estuco. Otros restos arqueológicos importantes incluyen las losas de piedra tallada usualmente llamadas estelas (los mayas las llamaban Tetún, o “tres piedras”), que describen a los gobernantes junto a textos logográficos que describen sus genealogías, victorias militares, y otros logros. La cerámica maya está catalogada como de las más variadas, finas y elaboradas del mundo antiguo.
Los mayas participaban en el comercio a larga distancia en Mesoamérica, y posiblemente más allá. Entre los bienes de comercio estaban el jade, el cacao, el maíz, la sal y la obsidiana.






 Lee mas sobre este tema: http://www.antropos.galeon.com/html/MAYAS.htm

Teoria y evolucion del Hombre


Para reconstruir el pasado de los hombres que todavía no habían inventado la escritura sólo es posible apoyarse en técnicas especiales de investigación.  Estas técnicas permiten extraer información de los restos materiales dejados por esos hombres, como por ejemplo sus huesos, los instrumentos que fabricaron con piedras, o los restos de alimentos.
La arqueología es la disciplina que estudia esos restos materiales.  Pero el arqueólogo no se limita a recoger objetos hermosos como si fuera un coleccionista.  Su trabajo consiste en reconstruir la vida de los grupos humanos que dejaron restos materiales: debe deducir su antigüedad, reconstruir las formas de subsistencia, sus costumbres y ritos, su organización social. 
La  excavación arqueológica:
Luego de realizar investigaciones bibliográficas y sobre el terreno, el arqueólogo llega al sitio donde supone que hallará restos materiales de culturas desaparecidas.  Siglos, milenios de vida humana descansan bajo algunos metros de tierra.  "Toda la historia no escrita de la humanidad se encierra en las hojas superpuestas del libro de la tierra, y la técnica de la excavación tiene como primer objetivo asegurar su lectura correcta", dijo un arqueólogo contemporáneo. 
Por esto, la tarea del arqueólogo consiste en ir abriendo ese libro, hoja por hoja, cuidando de no dejar que desaparezca una sola palabra, porque se corre el riesgo de hacer quizás incomprensible el texto.  Para lograrlo, se deben registrar con la mayor precisión posible las características de cada hallazgo (medirlo, dibujarlo, fotografiarlo); y establecer con exactitud el orden de sucesión de las distintas capas de tierra que contienen los restos.

Aparición de los mamíferos
Hace 65 millones de años desaparecieron los grandes reptiles dinosaurios y comenzó el desarrollo de los mamíferos.  Estos pequeños animales que dejaron el suelo para trepar a los árboles. El salto a la vida sobre los árboles se debió, posiblemente, a la necesidad de sobrevivir. Podemos decir que al desaparecer los grandes dinosaurios, los mamíferos sobrevivientes ocuparon el lugar predominante en la naturaleza y entre ellos se destacaron los primates  que habitaban en las copas de los árboles y que desarrollaron una gran capacidad para sobrevivir: poseían un cerebro superior puesto que podían coordinar la vista y el movimiento de las manos. Sus manos eran prensiles y la posición de los ojos les permitía una visión tridimensional.
Características Básicas de los Primates:
El nombre de "Primates" fue usado por primera vez por Linneo en 1758 en su ordenación taxonómica de los animales; significa "primeros" en latín. Linneo incluyó en su orden Primates a los humanos, monos antropomorfos, monos del Viejo Mundo y monos del Nuevo Mundo, distinguiéndolos del resto de mamíferos, a los que llamó "Secundates" (segundos).
El grupo de los primates tienen características anatómicas QUE poseen ciertos rasgos que en su conjunto permiten identificarlos. Como características de los primates se pueden mencionar:
* Manos y pies con cinco dedos
* Pies plantígrados.
* Pulgar oponible en manos y pies (algunas especies, como el hombre, han perdido la capacidad de oponer el pulgar del pie).
* Clavículas presentes.
* Uñas planas en lugar de garras (en la gran mayoría de las especies).
* Visión a color (en la gran mayoría de las especies).
* Articulaciones del hombro y del codo bien desarrolladas.
* Hemisferios cerebrales bien desarrollados.
* Visión binocular (en diferentes grados).
* Órbitas oculares rodeadas de hueso.
Surgimiento de los primates
Hace 70 millones de años, entre los mamíferos se desarrollaron diferentes tipos de monos llamados primates.  Los primeros primates fueron animales pequeños, de hábitos nocturnos, que vivían (casi siempre) en los árboles.  Con el tiempo, algunos de éstos fueron cambiando sus hábitos y características físicas: su cráneo fue mayor, creció su cerebro, podían tomar objetos con las manos, adaptarse al día y alimentarse de frutas y vegetales.
Del tronco común de los primates, surgieron dos ramas de monos:
1) las de los simios: chimpancé, gorila y orangután
2) los homínidos o protohumanos, dando origen del hombre actual
Los homínidos o primeros humanos:
Se llama así a una de las dos familias de monos en que se dividió el grupo de los primates.  Mientras que en la familia del orangután, del gorila y del chimpancé no hubo cambios, hace 15 millones de años en la familia de los homínidos comenzó la evolución hasta el hombre actual.

Los primeros homínidos y el largo camino hacia el hombre: Diversas fueron las especies que unieron al hombre actual con los primeros homínido.  Las especies que representaron verdaderos saltos evolutivos, es decir, verdaderos momentos de cambio, fueron las siguientes: 

Australopithecus: ("monos del sur") fue el primer homínido bípedo (caminaba en dos patas y podía correr en terreno llano).  Poseía mandíbulas poderosas y fuertes molares.  Largos miembros y pasaban gran parte de su vida en los árboles. Su cerebro tenía un volumen inferior a los 400 centímetros cúbicos.  De aquí se deduce que el andar erguido se produjo mucho antes que la expansión del cerebro.  Su talla no superaría el 1,20 m. de altura y los 30 Kg. de peso. Antigüedad: 4 millones de años
Está representado por un grupo de fósiles prehumanos hallados en el sur y el oriente del África. Los más antiguos fósiles tienen aproximadamente 5 millones de años y los más recientes, 1 millón de años. El primer australopithecus fue encontrado en la década de 1960 en África oriental, (Etiopía) y fue llamada Lucy.
Homo habilis: ("hombre habil") esta especie de homínidos, debieron adoptar una posición mas erguida porque las variaciones climáticas hizo crecer los pastizales y obligó a que se paren sobre sus pies para divisar posibles peligros. Tenían un cerebro más grande, alrededor de 750 centímetros cúbicos. Su característica más importante fue el cambio en su forma de alimentación: ya no sólo comían frutas y  vegetales sino también animales. De cuerpo velludo. Actualmente los investigadores no están de acuerdo sobre si el homo habilis cazaba intencionalmente y fabricaba utensilios para hacerlo. Se cree que podrían haber hablado. Fueron hallados restos fósiles en la Garganta de Olduvai (Tanzania) junto a los primeros utensillos. Antigüedad: 2 millones de años
Homo erectus: ("hombre erguido") Tambien llamado Pithecanthropus Erectus. Algunos lo consideraron el representante directo del hombre, pero hoy se sabe que muchos austratopithecus anteriores poseían rasgos semejantes.  Son los primeros homínidos que se distribuyeron ampliamente por la superficie del planeta, llegando hasta el sudeste y este de Asia. Cuerpo alto, espesa cejas y gran musculatura. Poseían un cerebro mayor que el del homo habilis: alrededor de 1.100 centímetros cúbicos.  Descubrieron el uso del fuego y fabricaron la primera hacha de mano.  El primer homo erectus fue encontrado en Java (Oceanía) a fines del siglo pasado.  El hallazgo de restos de homínidos de esta especie en las cavernas de Pekín permitió la reconstrucción de algunos aspectos de su vida. Antigüedad: 1.5 millones de años

Homo sapiens:
("hombre racional") vivió en Europa, en África y en Asia.  Los hallazgos arqueológicos reflejan cambios importantes en el comportamiento de esta especie: utilización de instrumentos de piedra y hueso más trabajados, cambios en las formas de cazar, uso y dominio del fuego, empleo del vestido, aumento en el tamaño de las poblaciones, manifestaciones rituales y artísticas.  El representante del homo sapiens más antiguo es el hombre de Neanderthal (Alemania). Antigüedad: De 150.000 a 200.000 años

Homo sapiens sapiens:
("hombre moderno") Sus características físicas son las mismas que las del hombre actual.  Su capacidad cerebral es de alrededor de 1.400 centímetros cúbicos.  Se cree que apareció en Europa hace alrededor de 40.000 años.  El homo sapiens sapiens es el que protagonizó, a partir del año 10.000 a.C., cambios muy importantes en la organización económica y social, como las primeras formas de agricultura y domesticación de animales, y la vida en ciudades. Su representante mas fiel es el hombre de Cromagnon (Francia).Antigüedad: De 35.000 a 40.000  años



 Maria

El gobierno de Juan Bosch

El 16 de mayo de 1962 se celebraron las eleccio

nes en las que participaron la Unión Cívica Nacional y el Partido Revolucionario Dominicano, cuyo candidato el Prof. Juan Bosch, resulto electo por una abrumadora mayoría de votos.
El Prof. Bosch, en sus discursos de campaña usó como estrategia la no persecución a los trujillistas, lo que le valió el voto de estos, en las elecciones. En sus alocuciones raciales utilizaba un lenguaje sencillo y didáctico, siendo entendido por la mayoría de las personas. También influyo su programa de gobierno el cual era democrático, plural y justo.

El 27 de febrero de 1963 tomó posesión Juan Bosch, dando inicio a un gobierno ampliamente democrático, respetando las libertades públicas y los derechos humanos.
Bosch sorprendió con su triunfo a los cívicos y a la poderosa Iglesia Católica quienes no pensaron que este hombre que pasó 25 años en el exilio y que retorno en octubre de 1962, ósea, a pocos días de la celebración de las elecciones, podría ganar.






Maria



Leermas sobre el tema: es.wikipedia.org/wiki/Juan_Bosch

jueves, 23 de diciembre de 2010

La Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial



La Primera Guerra Mundial fue peor que cualquier otra guerra de la historia. En ella murieron más personas y se hizo más daño que nunca antes en un conflicto internacional.

Las bajas de toda la guerra totalizaron mas de 20 millones.
La muerte llegó en formas brutales. Los hombres segados por ametralladoras, destrozados por granadas explosivas, muertos en barcos mercantes y de guerra torpedeados en el Atlántico, aplastados bajo orugas de la temible nueva arma que eran los tanques. La guerra también cobró su parte en la vidas civiles.

Los ataques aéreos causaron poco daño, pero como cada bando trató de bloquear los suministros del otro, millones de hombres, debilitados durante años por la mala alimentación, fueron víctimas de enfermedades.

Inicialmente, la guerra fue un atrevido desafío para los jóvenes valientes. Pero hacia 1918, la guerra ya encerraba poco encanto para ambos bandos. Era una lucha cruel y enconada. Sin embargo, al terminar produjo una sensación de regocijo en quienes, por ventura, no podían predecir el futuro.

Al menos sus sufrimientos beneficiarían a la humanidad, pues pensaban que ésta había sido la guerra que terminaría todas las guerras . . .






Maria Ramirez





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